
Diciembre de 2000

Ud.
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PIELES
VIVAS
Por
Martha
Noemí Kloster
Agradecemos
al Consejo Argentino de la Industria de la Chinchilla y a Martha Kloster por permitirnos incluir este artículo publicado en el
Boletín Nro. 2 de julio de 2000 ,
y que pone
en consideración de los lectores un nuevo aspecto "aprender a observar las
pieles en el animal vivo"
En
la actualidad las alternativas de comercialización son múltiples y diversas
las formas de realizarla. Afortunadamente los tiempos en los que no habia
donde vender pasaron y también los monopolios.
Y
es importante que el criador tome conciencia de ello y no permita que nadie
quiera convencerlo que su alternativa es la única o la mejor. Todas las
modalidades tienen sus puntos a favor y en contra, y no es motivo de este
articulo definirlos.
Hay
quienes venden las pieles curtidas a compradores que vienen a nuestro país y
quienes envían las pieles crudas para su curtido y venta en el exterior a
acopiadores, auctions (casas de remate) o directamente a peleteros.
Dentro del primer grupo están los que asisten a las ventas de sus pieles,
pero la mayoría por distancia u ocupaciones delegan en alguien que las venda
por ellos.
Esto
implica que la mayoría de los criadores no ve su producto terminado y como
además los que se deciden a comercializar sus pieles enviándolas crudas
generalmente reciben un informe del comprador, donde consta el porque del
precio obtenido.
Entonces,
que debemos hacer para definir nuestra calidad de producto ? Que nos permitirá
sacar conclusiones cualquiera sea el sistema de venta que decidamos utilizar ?
Aquí aparece el concepto de calificar nuestras pieles vivas y después
de vendidas analizar la correlación con el precio. Es
una tarea apasionante que inclusive nos obliga a la practica permanente en el
trabajo de calificación de animales.
Así,
en el momento de cuerear un animal, tomaremos debida nota de cada característica
dándole una calificación. Nosotros utilizamos una escala de cinco puntos que
equivaldrían a Muy malo; Malo; Regular; Bueno y Muy bueno y que puede ser una
escala de 1 a 5; de A a E, etc. Además debemos tomar nota de toda característica
que tenga el animal, como ser clapas, comepelo, sucio, etc.
Nos
va a ayudar mucho en la correcta determinación de la maduración, soplar buscándola
y dibujar lo que vemos. Una vez cuereado el animal veamos en el cuero el estado
real de maduración y en los lugares donde no coincida con el dibujo revisemos
nuevamente del lado del pelo, con el objetivo de ajustar el ojo al correcto
estado de maduración.
Es
importante separar claramente los problemas genéticos de los de manejo, para no
castigar a un reproductor por problemas generados por nosotros y no por errores
genéticos. Otro
dato que no dejamos de anotar es el tamaño de la piel una vez seca y retirada
de la, madera.
Con
estos datos estamos en condiciones de saber cual es nuestro nivel de pieles, una
vez recibidas las liquidaciones de venta analizar el porque de cada precio y así
poder tomar decisiones tendientes a solucionar problemas o potenciar virtudes.
Las
características que tomamos en cuenta son:
Tamaño
(visual animal vivo)
Conformación
Diseño
Color
Pureza
Sedosidad
Largo
de Pelo
Tamaño
( de la piel cruda)
Estado
de maduración
Daños
(comepelo-clapa-costura-etc)
De
esta manera todas las diferentes formas de comercialización pueden compararse
entre si, ya que el elemento de comparación es el mismo, la piel viva.
Permitiendo además hacer un
estudio mas
profundo.
Aun
en la venta personal, la velocidad de la operación nos hace muy difícil la
captación y ni pensar en tomar nota de porque a un numero de tag se le paga un
cierto precio.
Les
aseguro que es un ejercicio que vale la pena realizar ya que, repito, nos
permite analizar las pieles antes de que lo sean y nos entrena permanentemente
en el análisis de animales vivos.
Haga
la prueba.....
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