
La
Biblioteca de Amalia

Tema 05
Mejoramiento
Genético Aplicado a Chinchillas
Publicado en el Boletín de Copechín - Año 1996
Primera Parte
Qué esperamos de una Chinchilla?
PRODUCTIVIDAD.
Qué entendemos por productividad?
Una amplia gama de características que son observables
y mensurables y que el animal puede llegar a producir si el ambiente le es
favorable.
Estas características cuantitativas son : conformación y
tamaño; densidad, pureza de color, largo y textura de pelo; prolificidad, número
de pariciones por año, cantidad de gazapos nacidos y que llegan a adultos;
producción de leche, índice de mortalidad, adaptabilidad, etc.
Estas y otras características que son muy importantes en
la producción de animales están determinadas por la herencia y el medio
ambiente.
Tanto la genética como el ambiente actúan simultáneamente.
Un criador puede tener un buen manejo del criadero, excelentes normas de sanidad
y nutrición y no logra productividad porque está trabajando con animales genéticamente
inferiores o mediocres o puede darse el caso muy frecuente en que el criador sin
conocimientos de genética "diluye"
o deja perder los rasgos genéticos de buenos ejemplares.
A medida que aumenta la calidad genética de los animales
(el rebaño) aumenta el índice de productividad, que no es lo mismo que
prolificidad.
Es importante aclarar que cuando se habla de condiciones
ambientales se hace referencia no sólo a la temperatura, humedad, higiene
del lugar, sino también a la época de los nacimientos; si es el primero o el
último nacido de una camada numerosa; sexo; edad del destete;
edad de los padres, si la madre tuvo suficiente leche, si no se abusó de los
post partos, si se reforzó la alimentación durante la gestación, etc.
Los mejores resultados los obtendrá el criador que
controla las condiciones ambientales tanto como si aplica correctamente técnicas
de mejoramiento genético mediante planes de apareamiento o cruzas.
Cuál es el objetivo básico y fundamental de tal
mejoramiento?
Aumentar la calidad promedio
del rebaño en una o más características. Tener unos pocos animales excelentes
no significa tener un criadero productivo.
Dentro de un criadero existen animales buenos,
mediocres y malos. Si no se eliminan los malos y pretendemos mejorar su progenie
con un reproductor de calidad superior ,
estamos perdiendo el tiempo. En
la actualidad todos sabemos cuáles son esos animales malos y de nada vale que
sea una hembra prolífica si lo que está produciendo es inferior. Se la debe
eliminar y a su progenie destinarla a piel hasta que nuestro rebaño de
chinchillas se vea homogéneo en calidad.
Tratar de mejorar lo malo o regular insume entre 3 y
4 generaciones de cruzamientos para "diluir"
las características indeseables.
¿Selección Artificial o Selección Natural?
Si estamos dispuestos a cambiar la calidad promedio de la
población del criadero hasta lograr las características que el mercado
exige, tendremos que aplicar una Selección
Artificial que responda a la demanda del
mercado.
La
selección artificial es la elección decidida por el criador para diferenciarla
de la selección natural que es la que ocurre siempre sin la elección del
criador.
En algunos casos la selección natural se opone a la
selección artificial, por
ejemplo, cuando se selecciona a favor del tamaño y se logran animales demasiado
grandes que resultan menos prolíficos.
Existen dos métodos eficaces de mejoramiento genético: Selección
y Cruzamiento. La Selección es la elección de los reproductores que
dejarán descendientes. El Cruzamiento es el apareamiento entre individuos genéticamente
distintos provenientes de distintas líneas o razas. Pueden ser ejemplares
introducidos en el criadero, ajenos
al rebaño .
Heredabilidad.
Qué criterios se aplican para seleccionar a los
reproductores?
Además de tener siempre en cuenta las características
visibles (fenotipo), de tamaño, pureza, densidad, etc. debemos tener presente
el porcentaje de crías que heredan las cualidades de los padres. Si de 10
crías, 6 o 7 heredaron el fenotipo del padre o de la madre, se está ante
un buen porcentaje de heredabilidad.
Lo que hace la diferencia es la selección de
reproductores dominantes con la mayor cantidad de cualidades o características
deseables y mínimos defectos.
Debemos aprender también a reconocer los animales
dominantes en lo que el mercado
considera "defectos",
para eliminarlos como reproductores. Un rasgo que se transmite en un alto
porcentaje es la falta de densidad; otro es la conformación costina.
Las características que se transmiten con mayor
frecuencia, es decir que tienen un mayor grado de heredabilidad son las que
tienen que ver con la apariencia (fenotipo): tamaño, color, conformación.
Otras tienen un menor índice o grado de heredabilidad:
la prolificidad, fertilidad, producción de leche, adaptabilidad. Por estos
motivos, si tenemos una hembra prolífica, con camadas de gazapos numerosas y
fuertes y lechera, se la debe considerar una reproductora valiosa
aunque tenga ciertos defectos, tonalidades claras, cuello poco denso, fácilmente
modificables con un apareamiento seleccionado.
Si esas características indeseables no son dominantes en
esa reproductora, se podrán "diluir"
cruzándola con machos mediano- oscuros con cuello denso y de buen tamaño.
El porcentaje en que la superioridad de los animales
seleccionados se transmite a su progenie y por ende a todo el rebaño, nos está
dando la seguridad de la correspondencia entre el fenotipo
(lo que se ve) y el genotipo
(lo que no se ve) del animal seleccionado.
Puede ocurrir que un macho dominante en las cualidades que
buscamos tenga algunas crías mediocres. Por qué? Puede ser que
la hembra con quien tuvo esas crías no sea genéticamente compatible y haya que
separarlos. También tenemos que entender que un reproductor no es una
fotocopiadora. No olvidemos el 30 a 40 por ciento de heredabilidad que
determinará que un Gran Campeón pueda tener hijos de menor calidad.
Debemos aceptar que la superioridad de un animal se
transmite a su progenie en porcentajes variables y es obligación de un buen
criador observar los resultados de un apareamiento y mantenerlo o cambiarlo
hasta lograr lo mejor.
Dos buenos reproductores no siempre tienen buenas crías,
porque desconocemos la composición genética de los ancestros y es probable que
uno de los dos padres sea portador de rasgos indeseables, por ejemplo, impureza
de color, falta de densidad o falta de resistencia a las enfermedades. Una vez
reconocidos en la progenie esos rasgos indeseables, se evalúa en qué
porcentajes los heredaron
y se eliminan los padres que
transmiten esos defectos.
Si quiere participar en la Lista de
Correo "Chinchillas Grupo Productivo"
haga click
aqui
|